{"id":160450,"date":"2025-05-01T22:53:22","date_gmt":"2025-05-01T22:53:22","guid":{"rendered":"https:\/\/www.revistasur.cl\/revistasur.cl\/?p=160450"},"modified":"2025-05-01T22:53:23","modified_gmt":"2025-05-01T22:53:23","slug":"por-la-abolicion-del-desasosiego","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistasur.cl\/revistasur.cl\/2025\/05\/por-la-abolicion-del-desasosiego\/","title":{"rendered":"Por la abolici\u00f3n del desasosiego"},"content":{"rendered":"\n<p><em>\u00abAl finalmente obtener su casita, est\u00e1 postrada, ya no la puede disfrutar\u00bb<\/em>. Esta es la escena que me acecha cuando pienso en el trabajo, y corresponde a las palabras de una de las integrantes de la Asociaci\u00f3n Nacional de Mujeres Rurales e Ind\u00edgenas (ANAMURI), a quien tuve la dicha de conocer en un encuentro de trabajadoras agr\u00edcolas organizado por el Centro de Estudios La Grieta. Este centro investiga, entre otras cosas, las condiciones laborales que viven las trabajadoras agr\u00edcolas y rurales de la Regi\u00f3n de O\u2019Higgins.<\/p>\n\n\n\n<p>Lo que reside en las palabras de esta mujer es la indignaci\u00f3n de alguien que ha dedicado una parte no menor de su vida a luchar por su propia dignidad, y la de sus compa\u00f1eras(os), y que observa el tr\u00e1gico desenlace de las mujeres rurales que no s\u00f3lo trabajan, sino que tambi\u00e9n se organizan. Las mujeres rurales poseen conocimientos ancestrales sobre el cuidado de la tierra, y ejercen un trabajo que no da tregua al cuerpo. Sin ellas nuestra vida y nutrici\u00f3n no ser\u00eda la misma. Sin ellas las mesas estar\u00edan vac\u00edas, y los mercados de exportaci\u00f3n chilenos se derrumbar\u00edan.<\/p>\n\n\n\n<p>Estos cuerpos, que se doblan y desdoblan para arar, sembrar, y recoger los frutos de la naturaleza, con el pasar del tiempo, se vuelven dolorosos. El dolor, mensaje ineludible, manifiesta la inflamaci\u00f3n, el desgaste y las d\u00e9cadas de movimientos repetitivos, empero necesarios para satisfacer el hambre del mundo. Tambi\u00e9n delata la falta sostenida de cuidados pertinentes a estos cuerpos, sin los cu\u00e1les la vida no se mueve de la misma manera. Estas personas experimentan jornadas extensas, sin posibilidad de descansar, sin ba\u00f1os cerca, sin acceso a agua fresca y potable, y muchas veces enfrentando los maltratos de los capataces. Esto, por supuesto, sumado al trabajo dom\u00e9stico que realizan la gran mayor\u00eda de las mujeres de clase trabajadora, que se ganan el pan, pero tambi\u00e9n lo sirven y luego barren las migas.<\/p>\n\n\n\n<p>En este campo el descanso nunca fue una posibilidad. El incentivo son metas de productividad, no hay una renta garantizada, y se obtiene a veces, incluso menos de lo m\u00ednimo que se requiere para parar la olla, conseguir los remedios, comprar \u00fatiles escolares o alg\u00fan merecido objeto de distracci\u00f3n y ocio, \u00edtems que tanto se les niega y recriminan a las personas empobrecidas. Los <em>\u00ab<\/em>clase media<em>\u00bb<\/em> no entienden qu\u00e9 lugar ocupa una tele en una media-agua. No se dan por enterado que no s\u00f3lo del pan vivimos las mujeres y hombres de las clases obreras.<\/p>\n\n\n\n<p>S\u00f3lo los burgueses pueden vivir la vida sin mirarle la cara a la nana, sin poder figurarse que debajo del obligatorio y distintivo delantal reside un alma que ama y anhela, mientras plancha ropa o cr\u00eda a esos hijos ajenos que alg\u00fan d\u00eda devorar\u00e1n el mundo, y quiz\u00e1s, si recuerdan a esa borrosa figura que los contuvo m\u00e1s que sus propios padres, le arrojen alg\u00fan cuesco. Migajas. Lo que se barre de la mesa grande son migajas. La <em>\u00abtrickle down economics\u00bb<\/em> no deja m\u00e1s que gotitas y migajas. No es suficiente para deglutir el pan a\u00f1ejo, y mucho menos la humillaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Se estila, entre algunos trabajadores agr\u00edcolas, que la llegada de los y las migrantes ha causado un retroceso en los \u2013ya escasos\u2013 derechos laborales que se han conquistado dificultosamente, a\u00fan m\u00e1s luego de la dictadura y la subsecuente obstaculizaci\u00f3n de los sindicatos. <em>\u00abEs que los migrantes trabajan por poco y nada, y bajan la vara del limbo, quebr\u00e1ndonos las espaldas a todos. Algunos vienen sin ning\u00fan documento, agradecen lo poco que obtienen. Agachan la cabeza ante los maltratos. No reclaman sobre la ausencia de agua o sillas, y comen su comida sentados en el suelo de tierra, sin nunca problematizarlo\u00bb.<\/em><a href=\"#_ftn1\" id=\"_ftnref1\"><sup>[1]<\/sup><\/a><\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfCu\u00e1les son las condiciones laborales en el Chile actual? Un informe hecho por la CCHDH y la CONFEDEPRUS<a href=\"#_ftn2\" id=\"_ftnref2\"><sup>[2]<\/sup><\/a> evidencia que las condiciones laborales est\u00e1n marcadas por sobrecarga, falta de entornos seguros y situaciones de violencia en el trabajo, afectando particularmente a mujeres, y personas migrantes. En cuanto a la sindicalizaci\u00f3n, el informe destaca m\u00faltiples trabas para el ejercicio de los derechos colectivos. El derecho a huelga est\u00e1 severamente limitado, se fomenta la fragmentaci\u00f3n sindical, dificultando la organizaci\u00f3n colectiva, y existen pr\u00e1cticas represivas como el uso arbitrario de sumarios y despidos de dirigentes. Adem\u00e1s, los espacios de di\u00e1logo social con el Estado son m\u00e1s consultivos que resolutivos, sin capacidad real de incidir en las condiciones laborales. En conjunto, estos elementos muestran un escenario de debilitamiento estructural de las garant\u00edas laborales, donde muchos de los derechos reconocidos legalmente no se traducen en condiciones reales de protecci\u00f3n ni participaci\u00f3n efectiva para los trabajadores y trabajadoras.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfEs este escenario desalentador producto de la llegada de los migrantes irregulares al mercado chileno? \u00bfDe qu\u00e9 cuerpos se ha servido hist\u00f3ricamente el capitalismo colonial, hoy globalizado y neoliberal, para ahorrarse las molestias de garantizar dignidad a sus trabajadoras y trabajadores? \u00bfCu\u00e1les son las opciones genuinas que tienen las personas que hoy encarnan el eslab\u00f3n m\u00e1s precarizado de la cadena de producci\u00f3n mundial, de demandar condiciones m\u00ednimas de seguridad, respeto y probidad?<\/p>\n\n\n\n<p>El hambre <em>\u00abduele, obnubila la mente, produce un temblor peor que el de la borrachera\u00bb<\/em>, denuncia Carolina Mar\u00eda de Jes\u00fas<a href=\"#_ftn3\" id=\"_ftnref3\"><sup>[3]<\/sup><\/a>, mujer negra y pobladora, recolectora de basura y escritora brasilera, a qui\u00e9n el hambre acompa\u00f1\u00f3 durante toda su vida. Pero la miseria y la precariedad degradan tambi\u00e9n los esp\u00edritus. Roberto Aceituno<a href=\"#_ftn4\" id=\"_ftnref4\"><sup>[4]<\/sup><\/a>, psicoanalista y pensador chileno, propone el concepto del <em>\u00abdesasosiego\u00bb<\/em>, caracterizado como una forma contempor\u00e1nea de malestar subjetivo y social que se ha expandido en Chile pese a sus <em>\u00abavances econ\u00f3micos\u00bb<\/em>. No se reducen s\u00f3lo a un conjunto de s\u00edntomas cl\u00ednicos como ansiedad, depresi\u00f3n o suicidio, sino que refiere a una experiencia emocional y pol\u00edtica que refleja una crisis en el v\u00ednculo entre los individuos y su entorno.<\/p>\n\n\n\n<p>Aceituno vincula este malestar al proceso de modernizaci\u00f3n neoliberal, que ha instalado un modelo de vida basado en la competencia, la meritocracia y la autorresponsabilidad. El individuo, desligado progresivamente de los apoyos sociales e institucionales tradicionales, queda enfrentado a exigencias de bienestar, rendimiento y \u00e9xito que no puede satisfacer, al tiempo que se le atribuye la culpa por su aparente fracaso. El desasosiego es el efecto estructural de una forma de organizaci\u00f3n social que produce vulnerabilidad, miedo y aislamiento como parte de su funcionamiento normal.<\/p>\n\n\n\n<p>Las consecuencias del desasosiego son m\u00faltiples y se expresan tanto en la psiquis individual como en la organizaci\u00f3n de la vida colectiva. A nivel ps\u00edquico, se observa un aumento sostenido en trastornos mentales, conductas autodestructivas y demandas de atenci\u00f3n en salud mental, especialmente en mujeres, j\u00f3venes y sectores precarizados. A nivel social, se produce un debilitamiento del lazo comunitario, una p\u00e9rdida de confianza en las instituciones y un aumento de situaciones de abuso y desprotecci\u00f3n que transcurren con impunidad.<\/p>\n\n\n\n<p>En lugar de articular estos s\u00edntomas como una <em>\u00ab<\/em>cuesti\u00f3n social<em>\u00bb<\/em>, se tiende a medicalizar y psicologizar el sufrimiento, desplazando la responsabilidad desde lo estructural hacia lo individual. En este contexto, la salida propuesta por sus teorizadores no pasa por ampliar exclusivamente la oferta terap\u00e9utica o farmacol\u00f3gica, sino por repolitizar el malestar, y reconocer que este expresa un conflicto profundo entre las promesas no cumplidas de la modernizaci\u00f3n y las condiciones materiales de vida.<\/p>\n\n\n\n<p>Recuperar el sentido colectivo del malestar y cuestionar el paradigma capitalista neoliberal que organiza la vida cotidiana son pasos necesarios para enfrentar el desasosiego no como una patolog\u00eda individual, sino como una forma leg\u00edtima de cr\u00edtica a un orden que produce sufrimiento. De alguna manera, el desasosiego apunta a la obstaculizaci\u00f3n de la posibilidad de una queja y movilizaci\u00f3n colectiva.<\/p>\n\n\n\n<p>Aquellos que sostienen las riquezas se r\u00eden de nuestra creciente miseria, sugieren que deber\u00edamos estar m\u00e1s abiertos a trabajar por experiencia, sin esperanza de una remuneraci\u00f3n. La situaci\u00f3n es tan cruda que hasta la demanda por un sueldo se ha vuelto ilusoria. Quieren hacernos creer que nuestro anhelo por una vida digna es rid\u00edculo y sin sentido. Desean privarnos incluso de nuestra capacidad de so\u00f1ar colectivamente otra forma de vida posible para nosotros.<\/p>\n\n\n\n<p>La aniquilaci\u00f3n de los derechos y garant\u00edas laborales, por supuesto, afecta a las diversas formas de trabajo que existen en la actualidad. Tanto profesionales, como trabajadoras(es) <em>\u00abno clasificados\u00bb<\/em> padecen de una cultura laboral que se niega a valorar el descanso, el tiempo de ocio, y el acceso a los derechos m\u00ednimos, como salud, vivienda, cultura, etc. Se ha observado un alza considerable en licencias psiqui\u00e1tricas, detecci\u00f3n de \u00ab<em>burnout\u00bb <\/em>y malestar en salud mental vinculado, al menos en parte, al trabajo. Un informe de la SUSESO apunta a que, en 2023, un 75% de los centros de trabajo mostraban un estado de riesgo no \u00f3ptimo en la escala de salud mental<a href=\"#_ftn5\" id=\"_ftnref5\"><sup>[5]<\/sup><\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p>Foucault<a href=\"#_ftn6\" id=\"_ftnref6\"><sup>[6]<\/sup><\/a> hablaba de tanatopol\u00edtica para referirse al poder moderno que no solo gestiona la vida, sino que tambi\u00e9n decide qui\u00e9n puede morir, no necesariamente matando directamente, sino dejando morir a ciertos grupos considerados prescindibles. En el caso de los trabajadores migrantes irregulares, esta l\u00f3gica se hace evidente: se les expone a condiciones laborales precarias, a la informalidad, al miedo constante de ser expulsados o ignorados por las instituciones, y todo eso con una naturalizaci\u00f3n peligrosa. Es decir, se va desplazando el umbral de lo que socialmente aceptamos como trato digno, y lo que hoy se tolera con ellos \u2013explotaci\u00f3n, desprotecci\u00f3n, indiferencia estatal\u2013 termina normaliz\u00e1ndose como posible para todos.<\/p>\n\n\n\n<p>Ante el alza de los discursos xen\u00f3fobos, y el l\u00fagubre futuro pol\u00edtico de Chile y el mundo, les hablo directamente a los nacionales, y les digo: la precarizaci\u00f3n de las personas migrantes irregulares es su propia precarizaci\u00f3n. Las humillaciones a las que someten al <em>\u00abveneco\u00bb<\/em> sella vuestro propio destino tr\u00e1gico dentro del Chile neoliberal. Aquellas condiciones de empobrecimiento, desprotecci\u00f3n y esclavitud que hoy observamos se dirigieron, y ciertamente dirigir\u00e1n a ustedes nacionales. La ciudadan\u00eda es un fr\u00e1gil hilo que s\u00f3lo los salva, parcialmente, de estas crudas realidades. Cualquier abaratamiento de costos posible ser\u00e1 aplicado a todos nosotros, incluso a costa de nuestra propia humanidad.<\/p>\n\n\n\n<p>En mis tiempos de ocio, que intento defender ac\u00e9rrimamente, me gusta participar de clubs de lectura. En ellos, muchas veces se escucha la frase: <em>\u00abNo se si a ustedes tambi\u00e9n les pasa esto\u00bb, <\/em>pregunta que me llena de una sensibilidad gustosa, porque se siente como un intento de estirar la mano para intentar traspasar el velo de lo individual, y de derribarlo incluso.<\/p>\n\n\n\n<p>Pienso que sindicalizarnos es estirar la mano, es preguntar en voz alta si nuestro padecer atraviesa otros cuerpos, si hay alguien que tambi\u00e9n permanece indignado por su propio dolor y el de los otros. Es socializar el hecho de que la plata no alcanza, y no sentir verg\u00fcenza por adolecer de la mente del tibur\u00f3n, sino que llenarse de rabia por el cardumen. \u00bfCu\u00e1ntas peque\u00f1as y grandes muertes se experimentan en una jornada laboral, y que permanecen absolutamente veladas porque no est\u00e1 de moda hablar del sufrimiento? Lo cort\u00e9s es matarse trabajando y fingir que nada de ello nos cuesta. Pero en ese teatro olvidamos que esto no deber\u00eda ser as\u00ed, y en ese desasosiego del alma, d\u00eda a d\u00eda, se nos va la vida. En este 1 de mayo, quiero saludar a todas y todos las(os) trabajadoras(es) que a\u00fan se atreven a sensibilizarse por el dolor del otro, y que desaf\u00eda esta inmensa soledad que nos fractura como obreras(os) e individuos.<\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity\"\/>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref1\" id=\"_ftn1\"><sup>[1]<\/sup><\/a> Parafraseo de dichos que aparecen en el encuentro citado anteriormente.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref2\" id=\"_ftn2\"><sup>[2]<\/sup><\/a> Comisi\u00f3n Chilena de Derechos Humanos (CCHDH) y Confederaci\u00f3n Democr\u00e1tica de Profesionales Universitarios de la Salud (CONFEDEPRUS). (2025). Informe sobre garant\u00edas en seguridad social y trabajo decente en Chile. <a href=\"https:\/\/cchdh.cl\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/INFORME-OIT_CCHDH-CONFEDEPRUS_Version-Final-21.02.2025-1-2.pdf\">https:\/\/cchdh.cl\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/INFORME-OIT_CCHDH-CONFEDEPRUS_Version-Final-21.02.2025-1-2.pdf<\/a><\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref3\" id=\"_ftn3\"><sup>[3]<\/sup><\/a> De Jes\u00fas, C. M., &amp; Fernandez, R. (2019). <em>Cuarto de desechos y otras obras<\/em>. Universidad de los Andes, Facultad de Artes y Humanidades, Departamento de Humanidades y Literatura, Ediciones Uniandes.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref4\" id=\"_ftn4\"><sup>[4]<\/sup><\/a> Aceituno Morales, R., Miranda Hiriart, G., &amp; Jim\u00e9nez Molina, \u00c1. (2012). Experiencias del desasosiego: salud mental y malestar en Chile.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref5\" id=\"_ftn5\"><sup>[5]<\/sup><\/a> Superintendencia de Seguridad Social (SUSESO). (2024). Riesgo psicosocial laboral en Chile: Resultados de la aplicaci\u00f3n del Cuestionario CEAL-SM\/SUSESO en 2023. <a href=\"https:\/\/www.suseso.cl\/607\/articles-740672_archivo_01.pdf\">https:\/\/www.suseso.cl\/607\/articles-740672_archivo_01.pdf<\/a><\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref6\" id=\"_ftn6\"><sup>[6]<\/sup><\/a> Foucault, M. (2001). Defender la Sociedad: Curso en el Coll\u00e8ge de France (1975-1976). Fondo de Cultura Econ\u00f3mica. <a href=\"https:\/\/www.uv.mx\/tipmal\/files\/2016\/10\/M-FOUCAULT-DEFENDER-LA-SOCIEDAD.pdf\">https:\/\/www.uv.mx\/tipmal\/files\/2016\/10\/M-FOUCAULT-DEFENDER-LA-SOCIEDAD.pdf<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00abAl finalmente obtener su casita, est\u00e1 postrada, ya no la puede disfrutar\u00bb. Esta es la escena que me acecha cuando pienso en el trabajo, y corresponde a las palabras de una de las integrantes de la Asociaci\u00f3n Nacional de Mujeres Rurales e Ind\u00edgenas (ANAMURI), a quien tuve la dicha de conocer en un encuentro de trabajadoras agr\u00edcolas organizado por el Centro de Estudios La Grieta. 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