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Xenofobia, racismo y estigmatización en Morandé con Compañía

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La Copa América es el marco perfecto para la integración de migrantes y chilenos. Sin embargo, hace pocos días una de las comediantes del programa «Morandé con Compañía», de Mega, caracterizó a las colombianas, relacionándolas con la prostitución y el tráfico de drogas.

Durante el programa, la actriz ofreció café con «malicia», que simulaba ser droga. Cuando el animador (Kike Morandé) le preguntó si había llegado a nuestro país sólo por la Copa América, la actriz respondió: “¿Por qué otra razón una colombiana vendría a Chile?”.

Si bien varios días después la actriz se disculpó mediante un video de YouTube, desde el Servicio Jesuita a Migrantes (SJM) recalcamos la importancia de derribar estereotipos asociados a las características físicas de ciertos colectivos de migrantes, o a su nacionalidad, pues estos generan discriminación y racismo.

Según el Director Nacional del Servicio Jesuita a Migrantes (SJM), Miguel Yaksic, nuestro país se está convirtiendo en un país de acogida de migrantes.

“Le hacemos un flaco favor a la integración cuando programas como Morandé con Compañía estigmatizan y promueven la xenofobia”, señala el sacerdote jesuita.

Es por eso que, el SJM considera importante responder a Belén Mora, señalando cuáles son las razones por las cuales “una colombiana vendría a Chile”.

¿Por qué razón una colombiana vendría a Chile?

Si bien muchos de los colombianos que llegan al país vienen en busca de oportunidades, es muy importante tener en cuenta que en Colombia persiste una compleja y prolongada crisis humanitaria. Mientras el gobierno trata de avanzar en las negociaciones de paz con los grupos armados, los impactos del conflicto sobre la población civil siguen siendo nefastos.

Según datos de la Unidad para la Atención y Reparación Integral a las Víctimas del Conflicto Armado en Colombia, ya son más de siete millones las víctimas, sin contar los miles de desplazados. Ello ha impulsado a muchos colombianos a buscar un lugar más seguro para vivir fuera de sus fronteras, y Chile es una de las opciones.

La movilización, el deseo de una vida mejor, o la necesidad de escapar de una situación de violencia son algunas de las razones que empujan a los colombianos y las colombianas a venir a Chile.

Según un informe elaborado por el SJM Perú, un 69% de los colombianos atendidos por el SJM en Tacna durante 2013 que pensaba cruzar hacia Chile dijo provenir de Cali (36%) y Buenaventura (33%); mientras que un menor porcentaje aseguró que venía de Tuluá, Palmira y Cartago.

Todas estas ciudades pertenecen al departamento del Valle del Cauca, una de las zonas con mayor población afrodescendiente de Colombia, pero también una de las más asolados por la pobreza, y por la violencia de las bandas paramilitares.

Datos de La Defensoría del Pueblo de Colombia señalan que las violaciones de Derechos Humanos cometidos por los grupos armados incluyen asesinatos, violencia física extrema, desapariciones forzadas, amenazas a la vida, violencia de género (especialmente violencia sexual contra las mujeres, jóvenes y niñas), reclutamiento y utilización de niños y adolescentes, extorsiones, secuestro, y limitaciones al acceso humanitario.

Solo durante el año pasado, el ente reportó más de 187 homicidios, varios de los cuales se llevaron a cabo en las denominadas “casas de pique”, inmuebles en donde las personas son desmembradas y descuartizadas, para luego arrojar las partes de su cuerpo al mar.

Ser migrante vulnerable y ser mujer es aún más difícil

En comparación con un hombre, el proyecto migratorio de una mujer es mucho más arriesgado porque está expuesta a múltiples peligros.

“Cada vez más mujeres, a menudo menores de edad, se encaminan por las peligrosas rutas migratorias, exponiéndose a situaciones de violencia de género y explotación sexual”, explica Yaksic.

El sacerdote explica que existe un imaginario racista que, en ocasiones, se cruza con temas de género; y en el escenario actual, donde la migración en Chile está feminizada, son las mujeres quienes más se ven afectadas.

“Los chilenos tenemos la idea de que no somos racistas porque hablamos de Chile como un país homogéneo pero, en realidad, somos una sociedad heterogénea; y ese racismo hacia los migrantes es un reflejo de que éste es un tema país”, recalca Yaksic.

El director del SJM considera que, como sociedad, tenemos la deuda de enfrentar el racismo, y que justamente esa lucha empieza en cada uno de nosotros. En ese sentido, Yaksic hace un llamado a todas las personas, pero sobre todo a quienes gracias a su profesión pueden llegar al público nacional a través de la televisión, a que construyamos un Chile más hospitalario con los migrantes.

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