Observaciones anexas y posteriores a la publicación de esta carta por REVISTA SUR: «Para que nadie en Chile pase por lo que está pasando un modesto y admirable educador…»

Sr. Director Revista Sur

Presente

Si usted me permite, es de toda justicia señalarle que el señor mecánico gerente de XXXXX Ltda., el día 25 de marzo, es decir, exactamente hace ya cuatro días, día en que se publica en su medio mi “reclamo”, gestionó la internación inmediata del vehículo del profesor en su taller mecánico; buggie que hoy está siendo reparado, inclusive en una falla en su rueda delantera derecha, hecho que es del todo ajeno a lo descrito en mi carta, lo cual habla muy bien del mecánico gerente de este taller.  

Por tanto, le escribo para informarle que, desde ese día, estoy al tanto de la buena voluntad de este maestro mecánico y de su taller XXXXX Ltda., buena voluntad que jamás ha desconocido el profesor dueño del vehículo aludido pues mi carta, la que redacté tomando obviamente el testimonio vivencial del profe y lo que yo percibí como testigo de la situación y amiga suya, apuntó a describir hechos; o sea que en ningún caso apuntó a juzgar a personas. De hecho, fui yo la autora de la idea de gestionar la redacción y el envío de esta carta/reclamo, acción de la que en todo momento el profe no estuvo muy convencido, por lo que, si en algunos párrafos fui muy fuerte o poco amable, pido disculpas al mecánico gerente de XXXXX Ltda., sobre todo a su padre.

Pero en fin, y luego de conversar con el profe en estos días, y en vistas de la notable acción de XXXXX Ltda. y de su mecánico gerente, tanto yo como el profesor descartamos, a partir del 25 de marzo de 2020 recién pasado, cualquier acción posterior que suponga mantener y/o profundizar un conflicto entre el profe y el mecánico gerente de XXXXX Ltda. Obvio, ello como reconocimiento y valoración del gesto de XXXX Ltda. y de su mecánico gerente para con el vehículo del profesor.

Concluyendo y reiterando: tanto el profesor dueño del vehículo como yo, en definitiva, desde hoy creemos que mantener y profundizar esta controversia entre él y el mecánico gerente de este taller sería un trámite cuyos efectos no merecen ni éste ni el docente aludido en mi carta, menos el padre del mecánico, un maestro (cito textualmente al profe) “de excelencia en lo humano y en lo profesional”, maestro mecánico que padece hoy problemas delicados de salud, y cuya pronta recuperación desea, sentidamente, el profesor citado en mi carta; menos se podría persistir en esta «controversia» si se toma en cuenta que el vehículo del profe está hoy siendo atendido, minuciosamente, en este taller.  

Con el profesor creemos, a fin de cuentas, y de todo corazón, que toda esta “controversia” no se ha debido más que a un malentendido.  Por lo mismo, yo, en mi calidad de persona y de abogada, me despido con esa certeza, certeza que también asiste al profesor, dueño del vehículo que hoy es reparado por XXXXX Ltda y su mecánico gerente.

Sinceramente, muchas gracias a ellos, y muchas gracias a usted, señor director de Revista Sur. Y disculpe las molestias.   

                                            Con respetuosos y cordiales saludos, 

Andrea Hermosilla

Abogada

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