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MIGRAMOS PARA VIVIR, NO PARA MORIR

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Venimos viendo día a día que el racismo institucional o cotidiano golpea a nuestros hermanos, particularmente a los sectores más vulnerados: mujeres migrantes, afrodescendientes, caribeñas y haitianas. Son las mujeres las más violentadas y las muertes son las consecuencias extremas, pero no son las únicas, también hay consecuencias dolorosas a niñas y niños, jóvenes y a personas de otras nacionalidades afrodescendientes principalmente, pero también de diferentes etnias andinas hermanos de la región y de quienes se encuentran en movimiento en América Latina debido a las diferentes tensiones políticas y conflictos internos que enfrentan países como Venezuela y Colombia.

Ha existido transversalmente poca voluntad por las diversas administraciones para implementar políticas públicas claras que defiendan y resguarden los derechos humanos de la población migrante y sus familias, el gobierno actual ha querido arrasar con las escasas garantías que brindaba el Estado chileno a la población migrante del país.  Creemos que si en el gobierno de Piñera las políticas anti-migración se han hecho más evidentes, consideramos que este es un problema transversal del Estado, de un Estado que usa la diversidad, mientras la niega y lo replica a través de medidas, decretos y políticas que están reflejando prácticas racistas estructurales e históricas. Esto en un sistema social y económico que busca regular la migración para su propio beneficio, beneficiarse de la vulnerabilidad y privando a la población migrante de sus derechos como un mecanismo propio del mercado para obtener mano de obra barata. Los gobiernos regulan y controlan la movilidad de forma diferenciada y selectiva por motivaciones racistas, económicas y políticas.

“Somos lo mismo” dice la campaña de Naciones Unidas, pero hay que trabajar para hacerlo realidad. “Yo soy otro tú, tu eres otro yo” decían Los Mayas pero parece que en estos tiempos y en este lugar ya nos olvidamos de conceptos tan llenos de humanidad. En esta globalización que vivimos, el comercio y los capitales afectaron las soberanías de los países subdesarrollados del globo, pero  a los poderosos globales y locales no les importó, siguieron acumulando más riquezas,  generando crisis sin hacerse cargo de sus consecuencias, incentivando las migraciones mundiales de millones de personas.   Para colmo cuando llegan inmigrantes a los países, los sectores dominantes reivindican la soberanía nacional violada –como se señaló-para impedir que tengan un lugar donde vivir, trabajar, aspirar a un futuro mejor para ellos y sus familias. Bloqueando su movilidad no solo de tránsito, sino también la movilidad económica, cultural y social.

Por Joanne, por Rebeka, por Monise, por todas y todos quienes vinieron por un futuro y encontraron la muerte, por todas y todos que sufren a  diario del racismo y la violencia pedimos justicia, toda la justicia y el mismo respeto para todos los seres humanos. Esto no es cuestión de palabras de buena crianza, es la dignidad de seres humanos que no puede ser pisoteada por nadie. No podemos seguir construyendo un país sembrando odio entre la gente e ignorando que EL RACISMO MATÓ  Y SIGUE MATANDO DE MUCHAS MANERAS.

YO SOY OTRO TU, TU ERES OTRO YO

¡CONTRA EL RACISMO COMBATIMOS Y NOS EDUCAMOS!

 

RED NACIONAL DE ORGANIZACIONES MIGRANTES Y PRO MIGRANTES EN CHILE

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Migración
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