«Aproximación a la cultura de Haití»: una apuesta por el conocimiento como puente intercultural

El libro «Aproximación a la cultura de Haití»[1], de Yvenet Dorsainvil, refleja su saber amplio y situado respecto a las aristas que constituyen la identidad haitiana. Su punto de partida es una postura que comprende la cultura más allá de un concepto estático, u objeto de contemplación folclórica, proponiéndola como un entramado histórico, político y ético en permanente (re)construcción. El libro organiza relatos, prácticas y reflexiones que permiten pensar la relación de las comunidades haitianas con su propia cultura, y con las culturas a las que emigran (especial énfasis en Chile), desde un hilo conductor claro: la cultura haitiana entendida como dignidad, cooperación y resistencia frente a jerarquías coloniales y racistas.

Yvenet combina su trayectoria profesional con una práctica creativa y comunitaria que le ha permitido articular la escritura como herramienta de memoria y denuncia. Parte de su trabajo se ha orientado a la investigación y difusión de la cultura haitiana, con especial énfasis en el kreyòl, al que reivindica como lengua de dignidad frente a la división de clases que históricamente ha diferenciado a quienes hablan francés y a quienes se expresan en kreyòl. Hoy, viviendo en Chile, observa un fenómeno similar entre el kreyòl y el español, reforzando la necesidad de aprender la lengua de las comunidades haitianas.

El autor comentó haber estado más introspectivo durante la escritura de este libro. Cuando conversamos, dijo que la escritura también se sitúa en su vida como un modo de procesar emociones: sanar la rabia, vivir la alegría, elaborar experiencias difíciles. Me comentó sobre el caso de Jenny Ramos Valencia[2], una mujer colombiana que falleció el 2013 en Providencia luego de caer de un balcón mientras, supuestamente, discutía con un «cliente». Yvenet menciona que este caso fue leído desde los estigmas, antagonizando a la mujer que falleció, a propósito de ser migrante y (supuestamente) trabajadora sexual. Ese episodio fue parte de lo que marcó su convicción de escribir desde la experiencia y desde su comunidad.

Yvenet plantea que la injusticia muchas veces no proviene de la malicia, sino del desconocimiento y de la incapacidad de los sistemas —judicial, educativo, de protección de la niñez, laboral, etc— para reconocer y responder a la diversidad cultural. Ante esto, apuesta en la educación como una práctica propositiva y esperanzada respecto a la posibilidad de combatir la xenofobia y el antihaitianismo que se vive en Chile. El autor afirma que, las personas que migran viajan también con sus costumbres, pero que son castigadas por expresarlas cuando se desconocen los marcos culturales en que surgieron. Esa tensión lo impulsa a insistir en una escritura que interpela, y que no suaviza las contradicciones, sino que las hace visibles.

En mi propia lectura, resonaban todo el tiempo los casos de Joane Florvil, Dargeline Verce, Wislande Jean, Sandra Janvier, Louis Gentil, y tantas otras personas haitianas que han fallecido en Chile producto de diversos tipos de negligencias y/o  violencias, volviéndose relatos que retratan la convergencia del racismo, la misoginia, la xenofobia, la aporofobia, entre otros factores. Por su parte, el autor espera que a través de este libro se entienda la dimensión estructural de estas problemáticas y que, al mismo tiempo, se reconozca la potencia cultural de Haití como fuente de resistencia, cultura y dignidad.

En esta clave, la lectura de este libro resuena con el ensayo «Crear en peligro» de Edwidge Danticat. Ambos textos comparten la convicción de que narrar y crear desde Haití y su diáspora, es un acto profundamente político. Danticat sitúa la escritura como una práctica arriesgada pero necesaria, destinada a preservar memorias frente a la violencia y al silencio; Yvenet, por su parte, entiende la investigación, la enseñanza y la escritura como espacios de resistencia cultural y de sanación colectiva. En ambos casos, la cultura no aparece como ornamento, sino como ejercicio vital que desafía los marcos coloniales y las jerarquías que buscan invisibilizarla.

A lo largo del texto, el autor recupera categorías culturales propias, como el «patio grande» y el «konbit», para mostrar cómo la vida comunitaria en Haití se organiza en torno a la cooperación y al cuidado compartido. Estas nociones emergen como claves vigentes para pensar la solidaridad, especialmente en contextos migratorios donde esas prácticas enfrentan nuevas tensiones. La identidad haitiana, por su parte, se plantea en un registro ético-político: libertad, justicia y hospitalidad son presentadas como formas de estar en el mundo.

Uno de los ejes más potentes es la defensa del kreyòl haitiano como lengua plena y no subordinada. Yvenet reivindica su valor cultural, pero también lo sitúa en el centro de debates educativos y políticos, mostrando cómo la persistente hegemonía del francés reproduce exclusiones y brechas sociales. Por otra parte, dedica un espacio destacado al arte y la espiritualidad, entendidos como pilares de la vida haitiana.

La segunda mitad del libro se abre a un análisis más amplio. La historia de la deuda impuesta por Francia, las ocupaciones extranjeras y las recientes intervenciones internacionales son examinadas como expresiones de un patrón de dominación persistente. En este escenario, la diáspora haitiana ocupa un lugar central: más que pérdida cultural, el desplazamiento se entiende como reafirmación dinámica de valores, donde el kreyòl, el konbit y la espiritualidad se reconfiguran para sostener la comunidad en contextos hostiles.

El texto también revisa las tensiones del sistema educativo y propone caminos inspirados en la pedagogía popular y liberadora, con el kreyòl como base. Al mismo tiempo, interpela a los países de acogida, recordando que la interculturalidad no puede limitarse a la tolerancia simbólica, sino que debe enfrentar el racismo estructural e incorporar saberes haitianos en el aula.

En sus capítulos finales, la obra se detiene en la experiencia haitiana en Chile, donde visibiliza la distancia entre discursos inclusivos y prácticas cotidianas de exclusión. Sin embargo, también rescata experiencias de resistencia y creación cultural que emergen desde la propia comunidad. El cierre reafirma el carácter ético-político del libro: la cultura haitiana emerge como una trinchera de resistencia.

En el contexto chileno actual, marcado por el avance de discursos xenófobos y el uso de las personas migrantes como chivo expiatorio de la crisis social, económica y política, el libro de Yvenet adquiere inmensa relevancia. Sus páginas permiten desmontar las narrativas que reducen a la comunidad haitiana a estereotipos mediáticos, y proponen en cambio reconocerla como portadora de saberes, lenguas y formas de organización que enriquecen la vida colectiva. Frente a la instrumentalización del miedo por sectores de la ultraderecha, la obra ofrece herramientas para comprender que lo que está en juego es la posibilidad de construir sociedades basadas en el respeto y la justicia.

Cito al autor: «Del mismo modo, el racismo y cualquier otra forma de discriminacio?n […] son incompatibles con los principios que han dado forma a Haiti?. Ser haitiano significa no solo rechazar estas injusticias, sino tambie?n […] asumir la identidad negra en su dimensio?n histo?rica y e?tica, comprendiendo que esta trasciende el color de piel y se arraiga en la justicia, la dignidad y la lucha por la libertad».

Por ello, «Aproximación a la cultura de Haití» es un llamado a revisar críticamente cómo en Chile se siguen reproduciendo jerarquías raciales y culturales que legitiman el maltrato y la invisibilización de comunidades migrantes, indígenas y afrodescendientes. Su relevancia subyace en ofrecer otro marco de lectura: donde la cultura haitiana no es objeto de caridad ni exotización, sino de reconocimiento y diálogo. En un momento tan marcado por el uso de discursos racistas, xenófobos y fascistas como estrategia política, este libro se convierte en un recordatorio urgente de que la justicia intercultural y antirracista es crucial para la resistencia a los autoritarismos que enfrentamos.

[1] Dorsainvil, Y. (2025). Aproximación a la cultura de Haití. Letra Editorial. ISBN: 979-13-7012-304-8

[2] (s/a). (15 de abril de 2013). Mujer murió al caer de un octavo piso en Providencia. Cooperativa. https://cooperativa.cl/noticias/pais/policial/mujer-murio-al-caer-de-un-octavo-piso-en-providencia/2013-04-15/083101.html